La desaparición de la puerta se debió a la venida del Rey Felipe V a la ciudad el año 1709. El Concejo derribó la puerta de Talavera, acceso oficial de los cortejos y personalidades, para levantar en su lugar una arquitectura efímera, a manera de arco de triunfo que permitiera pasar al amplio séquito real, y después ya no la volvió a reconstruir. Sobre la primitiva puerta existía una inscripción que se conserva en la actualidad en el zaguán del Ayuntamiento; y que fue colocada con motivo de la toma de Granada por los Reyes Católicos.
El plano del casco histórico de Plasencia responde al modelo cristiano medieval de ordenación radioconcéntrica. Las calles principales llevan una disposición radial y unen las puertas con la Plaza Mayor y este es el caso de la puerta de Talavera. Exteriormente comunicaba con el arrabal medieval de San Juan, el hospital de la Merced (hoy sólo visible el ábside junto al parking), el convento de San Francisco (hoy geriátrico) y el parque de la Isla. |